EN ESPANOL – GUILLERMO STORY

San Blas, Nayarit es un lugar rodeado por paisajes hermosos y curiosidades de la naturaleza. Me encanta volver a visitar los mismos lugares en diferentes temporadas porque siempre hay algo nuevo que ver. En el camino de las cascadas de Cora, murciélagos y aves siempre hay, pero en la temporada seca, me tocó ver un armadillo y en la temporada verde, hay ranas y salamandras y una vez me tocó ver una nutria de rio. He visitado la Playa Platanitos muchas veces con amigos para surfear, pescar y acampar, y la disponibilidad de cocos ilimitados siempre hace que valga la pena. Pero hay un viaje en particular que me llama la atención.

Un fin de semana llevé a una pareja de turistas a acampar y aprender a surfear en el estero de Playa Platanitos. Para llegar a la playa, hay que cruzar un estero nadando arriba de tablas de surf con todo el equipaje en bolsas. Después de llegar y haber cruzado todo el equipo, asentamos nuestro campamento y comenzamos en búsqueda de unos cocos y leña para una fogata. Se dio el atardecer mientras tomamos cocos y disfrutamos de una gran fogata. Una vez que lleve un grupo a Platanitos en la primavera, nos tocó ver una tortuga desovar. Siendo Noviembre y fuera de temporada, no hubo tortugas en esta ocasión, pero algo más nos esperaba. Decidimos tomar un baño en la noche en el estero, y vimos la mejor bioluminiscencia que jamás he visto. Las olas se lucieron, y cada movimiento espantó peces, y sus formas se vieron claramente lucidas por el plancton.

El próximo día las olas eran buenas y les enseñé a mis estudiantes a surfear antes de salir de aquel paraíso.